miércoles, 3 de septiembre de 2014

La globalización... y un poco sobre el arte.

A continuación se ha redactado un poco sobre lo que es la globalización en lo que a mí concierne. Al igual de que se mencionará un poco al arte y su evolución. Esta redacción no será una sentencia dada por hecho, sino tan sólo una mera opinión o idea. Entonces, comencemos diciendo qué es la globalización.

La globalización no puede catalogársela plenamente como un problema; como todo contiene aspectos positivos y negativos. La globalización por sí misma es un proceso, un proceso que genera una evolución en diversos aspectos de la vida, la cual, posee como involucrados tanto aspectos económicos, tecnológicos, sociales y culturales del individuo, al igual que implica una cuestión ambiental. Pero ¿Por qué esto no sería un inconveniente?

No podría catalogarlo en sí como “el problema”, debido a que ha traído consigo también demasiados avances. Ha crecido nuestra relación sujeto-objeto y viceversa sobre el conocimiento de nuestro entorno y nosotros mismos, esto gracias a la comunicación, el estudio, el conocimiento, etc. La cuestión no residiría en estas cosas en sí, sino en la manera en que el individuo toma estos factores y los manipula a su complacencia como pequeños dioses que construyen un mundo a su antojo, con una constante lucha o evolución de la moral, la cual siempre estará dirigida por el capital.

No se sabe con precisión el punto de partida que dio origen a todo esto. Algunos se atreven a considerarlo como un proceso natural el cual se da de una manera ramificada. La globalización como tal, involucra los aspectos anteriormente mencionados, y si nos detenemos a ver en cada uno cuándo hubo un “quiebre”, nos detendríamos en diversas épocas y no en una sola en concreto. Si nos detenemos en la cuestión ambiental, el estudio del cambio climático se comenzó a desarrollar en la época de los 60’s. Sin embargo, la época de 1914 ya supone un cambio climático debido a un acontecimiento que marcó este año: La primera guerra mundial. Este suceso marcó un cambio tanto cultural, social y económico, y qué no decir de la Segunda guerra mundial, la cual cambió aún más nuestro entorno con su efecto en el ambiente, debido al uso por primera de las armas nucleares. Aun así, mucho antes de ello, la sociedad ya había sufrido una serie de cambios estructurales, como son La revolución industrial. Estos cambios también abarcaron diversos aspectos, hasta llegar unas décadas después a la invención del primer refresco aproximadamente alrededor de 1885. Pero, esto no es suficiente. Las formas de producción habían sufrido cambios desde mucho antes. Las maneras de esclavizar se habían refinado, o, por otra parte, abstraído.

Para empezar, la globalización abarca todo nuestro entorno actual; se encuentra en los medios de comunicación, en la información, nuestra manera de desarrollarnos, dinero, etc. Existen personas que dicen encontrarse a favor o en contra de este proceso, y de la misma manera que hay personas que lo apoyan y otras que no, se encuentran también personas que, o lo tienen todo, o no tienen nada. Esto tiene que ver con la distribución de los recursos en este ambiente capitalista; opresión de unos y el crecimiento de otros. Hay una repartición no equitativa de la moned, donde puede que una parte de la población se esfuerce por obtenerla y no tener nada, o puede que no hagan nada y tenerlo “todo”.

Un problema que también se encuentra presente en esta época, que aún, cuando se supone que la mayoría de los gobiernos ofrecen y apoyan lo que es su educación básica (primaria, secundaria, dependiendo de cómo le llamen en su país), aun así hay percances o baches en la formación. Un ejemplo de ello: La escritura.

Algo que también está marcando a nuestra época es que, a veces, los individuos creen saberlo todo cuando en realidad no saben nada. Tal vez no sea tan literal, pero de lo que podemos darnos cuenta es que las personas acumulan demasiados datos. La tecnología actual les da esa facilidad, y, sin embargo, tanta información no les ayudar a generar un dominio pleno de algo. Es como si solamente acumularan por tener, tener y tener. Esto es una característica del hombre actual, u Hombre light.

Las características de este ser actual son que es un individuo que se basa en el hedonismo, consumismo, permisividad, relativismo y en un supuesto nihilismo. Las características de este hombre y mujer actuales son tristes, porque nos hablan de un hombre que sólo se rige por el dinero, un sujeto que busca satisfacer su placer, y sin embargo, se encuentra en un vacío total de lo momentáneo. Ya no posee opinión, es conformista. Hay cierta indiferencia por el entorno, y al mismo tiempo, una máscara de importancia pues todo se mueve en la pasividad. La libertad la encuentra en el “tener”.

Toda esta actitud indiferente, hace que se desarrollen más fácilmente problemas típicos de la época, como son: comida light, libros de moda, sexualidad light, paros, revistas, pornografía, trastornos alimenticios, videojuegos… y entre ellos, otro problema generacional: Zapping.

El síndrome del mando a distancia, o Zapping tiene que ver con este mundo de las telecomunicaciones. El Zapping colabora con esta pasividad. Este exceso de información que el hombre puede adquirir en cualquier momento le genera esta sensación de vacío o aburrimiento; tener todo sin hacer nada. Por lo mismo, se sigue encontrando cosas como lo que refiere a la cuestión mágica: horóscopos, cartas… para llenar aquél hueco.

Toda esta psicología del hombre light, hace que el mundo del mercado afecte a un mundo que se ha interrelacionando con este: el Arte.

En el aspecto de la literatura, se vuelve rápida, sencilla, popular y fácil. En cuestión del arte en general, creo que le ha dado más apertura al esnobismo. El hombre, de igual manera, se interesa por cuestiones más privadas del individuo (para hacer comparaciones consigo mismo) que de los temas públicos. Podría ser que por este motivo, están tan de moda esas novelas que hablan de vampiros enamorados…

Pero en medio de todos estos problemas, como mencioné anteriormente, también hay aspectos positivos que deberían rescatarse. A pesar de la disminución del contacto físico en tiempo real, aumenta la conectividad, tanto así, que se puede obtener información en cualquier momento de cualquier lugar. Las empresas pueden darse a conocer y crecer, esto es el libre comercio, aunque esto signifique el quiebre de los pequeños negocios debido a que da paso a que de una manera sigilosa se creen los monopolios. Por otro lado está también el sector salud. En este, hay nuevos métodos, materiales, medicamentos. Sin embargo, para atacar al virus, se necesita otro virus, y los virus evolucionan constantemente… Esto se vuelve una interminable lucha.

Retomando el punto que se refiere a la cuestión del Arte, que debiera en mayor medida interesarme por ser alumna de una Licenciatura en Artes, hablaré un poco más al respecto.

La literatura, como ya mencioné, con toda esta psicología del hombre light, se ha vuelto, literalmente, más ligera. El Arte, con la globalización, ha hecho que surjan incógnitas como ¿Existe el Arte contemporáneo?, o ¿Sigue vivo el Arte?, ¿Ha muerto el Arte?

El Romanticismo fue la última postura común ante la vida en Europa. Con esto hablamos de arte, música, ciencia, filosofía. Ya desde finales del siglo XIII se venían sembrando las bases de esta época, que tenía como mayor énfasis la libertad de creación artística y el individualismo en todo su esplendor. Algo que debemos tomar en cuenta del contexto histórico, es que nos encontramos en una posrevolución, en los inicios de la Revolución Industrial. Se sustituyó el trabajo humano por el empleo de maquinaria, debido al aumento de producción. Muchos se hicieron ricos de la noche a la mañana, y otros, extremadamente pobres. Estas cosas generaron una gran preocupación en la población. Todo este miedo fue lo que dio las bases de ese movimiento.

Después, vino lo que se conoce como Realismo, el cual presenta algunas diferencias con el movimiento anterior, porque en lugar de eludir, enfrenta (de alguna manera), o más bien, imita y presenta. Luego de esta presencia del yo y del subjetivismo, entra una nueva etapa de posromanticismo: Parnasianismo y Simbolismo. Aquí, el arte vuelve a dirigirse hacia un público más exclusivo, pues es a un público exigente y con dominio de la teoría. El Parnasianismo, se ubica en Francia, considerada como el último grito de la estética y del “gusto fino”, en cuanto a cultura y arte se refiere. De aquí vienen ya los diversos movimientos artísticos del siglo XX: Vanguardias.

Los vanguardistas rechazan todo lo que había sido establecido hasta el momento, combatir la tradición desde un punto de vista formal y conceptual. Estos movimientos están marcados por el triunfo del capitalismo y el desequilibrio social del mismo. Se caracteriza por darse en medio de conflictos bélicos: Primera y Segunda Guerra Mundial. Hay un incremento enorme de inventos, especialmente en las telecomunicaciones, como la televisión, radio, teléfono, cine, internet, etc. Ya no eran artistas felices o tristes, sino un sentimiento de desarraigo familiar, sociopolítico, religioso… Hablaban de un espíritu herido en medio de una gran crisis.

Ahora, ya no se sabe si nos encontramos en una modernidad o postmodernidad. El objeto o proceso artístico se inserta en la vida cotidiana o mediante la reelaboración de los conceptos de fenómeno artístico y experiencia estética. El arte es transgresión, delirio, concepto, ironía, o ¿Qué es el arte? Aquí dejo el Link de un artículo que me pareció interesante: http://revistareplicante.com/marcel-duchamp-y-las-vanguardias-del-siglo-xx/

Pero ¿Cuál es la gran relación que todo esto guarda con la globalización? Como leímos, la globalización abarca varios aspectos, y cada uno se entrelaza con los otros. El arte, como medio de expresión, podría decir más que nosotros mismo sobre esta situación. El arte evoluciona conforme a los cambios que va viviendo la sociedad. Ver la historia del arte sería vernos a nosotros mismos. Al final, esto es más que un ciclo. La globalización ha cambiado varios puntos al respecto; ha vuelto al arte un producto, pero esto mismo es un reflejo del hombre actual.